jueves, 8 de septiembre de 2016

Tercer día. Primera jornada de "workshop"


Tras la toma de contacto del día anterior, llegó el momento de la primera jornada de trabajo duro. Cada país debe organizar dos sesiones de "workshops" de trabajo. Aunque la palabra se puede traducir como "taller de trabajo", es necesario puntualizar que se trata de un concepto que proviene del mundo empresarial y del marketing y que se refiere a un grupo de trabajo intensivo, inminentemente práctico, que busca reforzar conocimientos, introducir otros nuevos o llegar a conclusiones tras un trabajo colaborativo. En Sevilla se dedicó uno a crear el logotipo del proyecto y otro a elaborar un cuestionario de preguntas que cada grupo utilizaría para entrevistar a la población local, así como a recopilar y poner en común las investigaciones previas que cada país había hecho sobre el estado de su atmósfera, hidrosfera y litosfera.  

A partir de esos cuestionarios, utilizados en los cuatro países, se han recopilado datos representativos de los cuatro entornos. Los jóvenes se han reunido en las aulas 4A y 4B del instituto (unos paneles móviles permite unir ciertos espacios para dar cabida a grupos numerosos), y se han repartido en grupos mixtos de cuatro estudiantes, uno de cada país. 



Han trabajado estudiando los datos de los cuestionarios medioambientales que cada grupo había recopilado antes del verano, centrándose cada grupo en tres preguntas concretas y analizando diferentes parámetros como respuestas por nacionalidades, género y edad. Peter, que tiene una capacidad de trabajo increíble, había preparado un excel donde había volcado los resultados de todos los cuestionarios para facilitar la comparativa.

Ha sido emocionante ver a nuestros chicos y chicas comunicándose en un registro muy correcto de inglés, analizando y extrayendo conclusiones. Está claro que en muchos casos la soltura llega cuando pierden el miedo a hablar en público y cuando descubren que saben comunicarse mejor de lo que piensan, que entienden lo que escuchan y que los demás entienden lo que ellos dicen. 

A continuación Peter ha facilitado una página web para que los grupos calcularan su huella ecológica. La huella ecológica es un indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos; es decir, las hectáreas de cultivos y el agua que cada individuo del planeta requiere para producir lo que consume cada día, tanto de alimento, fibras naturales, combustibles, electricidad, papel, etc.  Los resultados de la comparativa entre países ha sido dispar, y también los grupos han tratado de encontrarle explicación. 



Tras las pausas para el "fika time" y el almuerzo (a las mismas horas de siempre, volveremos con los horarios de comida totalmente cambiados), se ha estado trabajando en pensar el tema del spot que tienen que crear. Se trata de un vídeo de unos dos minutos de duración de tema medioambiental, que se grabará durante los días de trabajo en Amberg y que se proyectará en Bérgamo. La finalidad es concienciar a la población sobre la importancia de proteger el medio ambiente y promover la sostenibilidad. Cada grupo debe determinar el tema en los días que quedan de semana, para ir elaborando el contenido a continuación.



A las tres de la tarde ha llegado el momento de las exposiciones orales; cada grupo ha presentado sus conclusiones (en inglés, of course!), apoyándose en gráficas y diagramas, ofreciendo un trabajo de base científica elaborado, justificado y coherente. Ha sido un cierre de jornada espectacular ver lo que pueden dar de sí unos estudiantes motivados, con ganas de aprender y sin miedo a nada. ¡Bravo por ellos!




Tras eso han podido descansar, y algunos han dedicado el resto de la tarde a pasear por los parques de la ciudad, que se confunden con los bosques que la rodean. Es un verdadero placer contar con tanta vegetación alrededor, y caminar sin rumbo por entre prados de un verde resplandeciente. Después, cada uno se ha marchado a su casa correspondiente; por cierto, sería bueno contar también dónde se están quedando. 




Por ejemplo, Ángel ha sido recibido en casa de Emma, y podéis ver que el entorno es totalmente rural, aparte de la consabida presencia del mar y los embarcaderos. Muchas familias viven en el campo y deben recorrer la distancia que los separa del centro para ir a trabajar o al instituto a diario, algo parecido a lo que ocurre con algunos de nuestros estudiantes en Bellavista. Cuenta Ángel que la familia está siendo muy atenta e intenta que conozca lo máximo posible de Suecia y sus costumbres. 


Alba se está alojando en casa de Josefin y también se queda allí la italiana Francesca; Conchi, en cambio, en la de Bea. Las familias están muy pendientes de nuestros estudiantes, y al igual que las madres españolas, preguntan en todo momento si no tienen hambre o si les apetece algo de comer. ¡Hay cosas que son iguales en todas partes! 

Como veis, varios estudiantes se quedan juntos en la misma casa. El tema del alojamiento ha sido un poco complicado en Suecia; veinticuatro estudiantes extranjeros que llegan a la vez para integrarse con una clase no muy numerosa ha llevado a compartir residencia. 



Pero a diferencia de lo que nos ocurre a la mayoría de nosotros, que vivimos en pisos pequeños, en Suecia es muy frecuente vivir en pequeñas casas y granjas a las afueras, con lo cual se puede contar con un espacio mayor. Ved si no la casa de Felicia, donde se hospedan Elena y la italiana Gloria; lógicamente, así es fácil alojar a dos o más estudiantes. Eso sí, respetando la regla de alternancia de nacionalidades para que nadie se sienta excluido y no se caiga en la tentación de hablar en la lengua propia... 


Y aquí lo dejamos para que podamos descansar; mañana continuaremos viendo dónde se aloja el resto de nuestro grupo y  describiremos con detalle nuestra primera salida en Suecia. 

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Segundo día. La recepción oficial


Al igual que ocurrió en febrero en Sevilla, el proyecto compromete a cada país participante a organizar cinco jornadas completas de actividades con todos los estudiantes; por ese motivo, el lunes no formaba parte del programa: era el día previsto para la llegada (como ocurrió en Sevilla el domingo con las suecas y las italianas). El hecho de haber volado de madrugada nos benefició pues supuso contar casi con un día entero de más para poder disfrutar de la ciudad. 

Pero ayer martes era el "primer" día en Gotemburgo, oficialmente hablando. A primera hora, de 8.30 a 9.30, los profesores nos reunimos para hacer una puesta en común de los distintas líneas de trabajo que se van a seguir a lo largo de estas semanas. Después se produjo la recepción oficial; en ella habló el dueño del instituto. Y digo "dueño" porque un 20% de los institutos de bachillerato en Suecia son privados. Su funcionamiento es similar al de los centros concertados en España; son gratuitas para los estudiantes y reciben un subsidio municipal por cada alumno, siendo gestionadas por una empresa, asociación o en este caso, un empresario. Es habitual sobre todo en los institutos porque como recordaréis, existen dieciocho programas diferentes de enseñanza secundaria superior: doce orientadas a la formación profesional, y seis a la formación preuniversitaria (es decir, como si tuvieran seis modalidades distintas de bachillerato). De ahí que los alumnos cursen el programa que más se adapte a sus planes futuros.

Hubo a continuación un vídeo sobre la ciudad de Gotemburgo, y el coordinador del programa en Suecia, Peter, dio también unas palabras de bienvenida. Se le entregó por parte del IES Bellavista el regalo que se llevaba como muestra de agradecimiento: un grabado de Sevilla para que cuelgue de las paredes del instituto sueco. ¡Así no se olvidarán de nosotros!


La mañana continuó con divertidas actividades para romper el hielo: aunque algunos ya se conocían, había muchos estudiantes nuevos, y era necesario conocerse (¡y aprenderse algunos nombres muy difíciles!); los suecos lo habían planificado muy bien en ese sentido para que todo el mundo se sintiera a gusto y fueran poco a poco cogiendo confianza los recién llegados.




Después vino el "fika time", al que nos estamos acostumbrando con mucha facilidad... Pero es que empezando la mañana tan temprano, hace falta un café y un poco de charla entre amigos.



Como no conocíamos el centro, nos llevó una alumna de un curso superior por todas las instalaciones explicando el funcionamiento del instituto, las distintas aulas y asignaturas, la dinámica de un día normal de trabajo. La gran diferencia, los horarios tan distintos de los estudiantes en función de sus asignaturas, como ya comentamos ayer. 


Luego vino el almuerzo, de nuevo a una hora intempestiva (¡¡11.30 de la mañana!!), pero como seguimos la máxima de Don Quijote, "allá donde fueres, haz lo que vieres",  nos servimos ensaladas, patatas asadas, diferentes tipos de salsas, algo de carne, y comimos con naturalidad como el resto de los estudiantes: hay que adaptarse a los horarios y los hábitos locales. 

Parece ser que el planteamiento de nuestro primer día como instituto hospedador en febrero gustó a nuestros colegas suecos, pues la jornada continuó con una actividad similar a la que nosotros les ofrecimos: una visita guiada por los alumnos. Fuimos recorriendo el centro de Gotemburgo, y entre otras cosas recorrimos la Kungsportavenyen ("la avenida de la puerta del rey"), vía principal del centro de la ciudad, construida  a mediados del siglo XIX siguiendo el modelo de los grandes bulevares europeos (los Campos Elíseos parisinos y la Ringstrasse vienesa), que desemboca en la Götaplatsen, la plaza principal de la ciudad, que cuenta con la fuente de Poseidón en el centro. Esta plaza concentra a su alrededor algunos de los centros culturales y artísticos más importantes de la ciudad: la sala de conciertos, el Museo de Arte de Gotemburgo, el Teatro y la Biblioteca Municipal. 



Si uno quiere aprender mucho sobre una ciudad, nada mejor que visitar uno de sus mercados. Incluso dentro de tu propio país, las diferencias entre las distintas regiones y costumbres alimenticias se aprecian a la perfección recorriendo los puestos y comprobando qué come la gente, cómo son los pescados y las verduras que consume. Es siempre una visita muy instructiva y muy sugestiva. No faltó por eso en nuestro paseo un alto en el mercado de la ciudad.


Nuestro paseo lógicamente tenía que pasar por el río y contar con un paseo en barco, fundamental para moverse en el archipiélago de islas que forman parte del área metropolitana de Gotemburgo. Como curiosidad, el transporte en coche no existe dentro del archipiélago. En las islas se mueven en bici, en coches eléctricos o motos. 



También fue importante un dato sobre el turismo sostenible: los ferris que juegan un papel esencial en la comunicación de la zona se mueven con energía verde, reduciendo así el impacto del transporte en el medio ambiente.


Pero si hay algo que me gustaría destacar de este primer día de actividades es la buena conexión que nuestros chicos y chicas están teniendo con sus compañeros internacionales. Hay "buen rollo" en el grupo, algo que será fundamental para las semanas de convivencia que nos quedan por delante.





¡Suecia nos está tratando muy bien!





martes, 6 de septiembre de 2016

Primer día. Rumbo a Suecia



El viaje se desarrolló sin problemas, más allá de los esperados nervios de más de uno: la primera vez en un avión a tan larga distancia impone respeto. Y las vistas desde el aire, a pesar de la oscuridad, también impresionaban. 



Risas en el avión, caras nerviosas, fotos para recordar el momento: los ocho estudiantes van haciendo piña para convertirse en un equipo de trabajo, en un grupo de compañeros que permanecerá junto a lo largo del trayecto y que trabajará hombro con hombro para sacar el máximo provecho al proyecto. 



La primera sorpresa en Suecia la depara el paisaje aéreo: nada que ver con el perfil cobrizo de Andalucía, ni sus extensiones de cultivo. Un archipiélago de islas y unos bosques frondosos muestran la distancia geográfica que nos separa, y una relación con la naturaleza diferente a la nuestra.




Una temperatura agradable de 20º C nos recibe en Gotemburgo; nada que ver con los 40º C de Sevilla, así que el cambio se agradece con creces: lo que para ellos es un verano sofocante, para nosotros es una liviana primavera. Peter, el coordinador sueco, nos recibe en el aeropuerto con dos profesores más. Una cálida acogida y la alegría de encontrarse con alguien que, con el paso de estos meses de contacto, preparación y trabajo, se ha convertido en un amigo también. No solo nuestros chicos y chicas establecen nuevos lazos de amistad en otros países: también es enriquecedor para los profesores, que descubren con el trato de profesionales europeos nuevas maneras de pensar, de organizar la educación y de enfrentarse al mundo.

Camino del instituto, en un paseo de unos 25 minutos en coche desde el aeropuerto. Acostumbrados a las señales de tráfico de peligro que advierten del paso de animales domésticos o de animales en libertad (la silueta de la vaca y del ciervo), nos sorprenden las variantes locales: peligro por el paso de renos. De hecho, Peter nos explica que es la principal causa de accidentes en Suecia: de nuevo una diferencia llamativa si lo comparamos con nuestro país. ¿Nos imaginamos que el atropello de animales fuera la causa más importante de accidentes en España?



El instituto se encuentra en una calle muy céntrica, y está repartido entre dos edificios: en la primera y segunda planta del nº 25, y en la tercera y cuarta planta del nº 46. Alrededor, tiendas, comercios y cafeterías. Ya explicamos esta peculiaridad del instituto cuando lo presentamos el noviembre pasado: ved si no la captura de pantalla de Street View de google donde la puerta del centro pasa totalmente desapercibida al lado de una tienda.


Gracias a los beneficios de las redes sociales, el primer contacto en el instituto fue muy positivo, pues nuestros estudiantes habían contactado con los chicos y chicas suecos por facebook y twitter, aparte de que algunas de las estudiantes que nos visitaron en febrero siguen formando parte del proyecto; eso facilitó mucho el encuentro, además de suponer un reencuentro con las compañeras italianas y alemanas. Era como volver a ver a unos viejos amigos que hacía meses que no veías. 

Siguiendo el horario del centro, el grupo ha pasado a almorzar en el comedor. En Suecia, la comida es gratuita para los estudiantes, que no pagan nada por comer a diario en el instituto. Nos hemos adaptado a las costumbres locales y hemos hecho un almuerzo temprano a base de ensalada, arroz, maíz, alubias y algo de pollo. 

Luego, cada estudiante ha debido adaptarse al horario de su hospedador; aquí los alumnos y alumnas no tienen todos el mismo horario. Dependiendo de sus asignaturas y de las optativas, unos pueden salir a las 2, o a las 5, dependiendo de la carga curricular. Por ese motivo, nuestros ocho estudiantes han tenido que esperar a que su pareja saliera de clase para ir a la casa donde van a vivir durante cinco días. Unos han repetido experiencia y se alojarán en la casa de la chica que recibieron en febrero; para otros va a ser un reto completo, pues se trata de nuevas caras y de un entorno por descubrir, además de costumbres diferentes. 

La ciudad de Gotemburgo, a pesar de tener una población de medio millón de habitantes y de ser la segunda ciudad más grande de Suecia, es una ciudad que dispone de un desarrollo urbanístico extenso, con edificaciones de tamaño medio y una importante presencia de parques y zonas verdes. El mar, por supuesto, también forma parte esencial de su paisaje, y la ciudad se extiende por encima del archipiélago de islas que integran la ciudad, ocupando  ambos márgenes de la desembocadura del río Göta älv.




También los canales juegan un papel destacado en el entramado urbanístico de la ciudad, y es un espacio idóneo para pasear y moverse en bicicleta. Según nos cuentan, hay calles donde el peatón y la bicicleta tienen prioridad absoluta sobre el coche, y los conductores lo respetan a rajatabla. ¡A Javier le cuesta imaginar que nosotros en Sevilla tuviéramos la misma paciencia frente a bicicletas y peatones!


Después de la comida, hemos tenido un curioso momento de inmersión cultural. Hemos tenido el "fika". ¿Y qué es el "fika"? Pues la pausa del café, un ritual parecido al té de los ingleses, en la que uno desconecta del trabajo por unos minutos, charla con los compañeros delante de una taza de café caliente. De hecho, existe en el instituto un "fika room" o habitación para el "fika" donde los profesores charlan relajadamente durante unos minutos; al parecer, está extendido por todo el país y las empresas también respetan esta pausa que constituye parte de la esencia cultural sueca; incluso algunos expertos sostienen que mejora la productividad pues permite una pequeña distensión en la parte final de la jornada, haciendo que tras la pausa se retome el trabajo con mayor energía. 


Ha sido un día largo, con apenas descanso durante la noche, y hemos llegado sin contratiempos a nuestro destino, donde la luz es diferente y los paisajes enigmáticos. Hoy ha sido la toma de contacto, el tiempo para los reencuentros y las presentaciones; ahora toca respirar, coger aire y decir: "Ya hemos llegado". Ha llegado el momento de descansar y reponer fuerzas, porque mañana comienza de verdad el trabajo. Y hay que estar al 100%.

Pero quedémonos un momento más sentados, contemplando la vista de la ciudad desde arriba... Porque parece mentira que de verdad estemos aquí. Por fin.




  

lunes, 5 de septiembre de 2016

La partida

Lunes 5 de septiembre. Una de la mañana. En el aparcamiento exterior del instituto se han reunido las familias de los ocho estudiantes seleccionados. Hace calor, un poco mitigado por la noche pero aún así sofocante. Caras de nerviosismo y emoción. El autobús aún no ha llegado y más de uno mira una y otra vez el reloj para comprobar que el retraso no se haga excesivo. ¡A ver si ahora, después de tantos preparativos, se va a perder el vuelo a Suecia!

Están presentes el director y la subdirectora, el presidente de la AMPA, varios profesores. Los jóvenes se pasean de grupo en grupo, apurando los minutos antes de partir. Les quedan varias semanas fuera de casa, llenas de descubrimientos,nuevas amistades y sensaciones, países por explorar. Algunos aún no se creen que el momento haya llegado.

Después de unos minutos de incertidumbre, llega el autobús. Se cargan los maletones, las mochilas, los macutos. Para veinte días de viaje hace falta mucho equipaje. Los chicos comentan que en esta ocasión no llevan ropa arreglada: saben que este viaje será distinto. Eso sí, no faltarán las botas de montaña, porque ya Virginia, la profesora italiana, ha anunciado que un día subirán a los montes que rodean Bérgamo.

Se hacen las fotos de rigor, primero los ocho estudiantes, luego todos, familias, profesores, amigos... Nervios de última hora que alguno intenta disimular mirando para otro lado. Ha sido un verano lleno de expectativas que ahora comienzan a cumplirse.

Parece que fue ayer cuando se presentó el proyecto ante los por entonces alumnos de 1º de Bachillerato; por desgracia, no todos los que han participado y ayudado pueden viajar con nosotros, lo sabíamos desde el principio. Eso nos contagia un poco de tristeza. Pero los ocho que suben al autobús con los ojos brillantes son los que han sobrellevado todas las actividades, se han enfrentado al proceso selectivo y han obtenido su plaza justamente: hay que alegrarse por ellos. 

Se cierran las puertas del autobús, se agitan las manos y se dice "hasta pronto". Seguiremos todo el viaje desde aquí, con interés y mucho cariño. El bus arranca rumbo a Málaga.

Comienza una nueva historia.








lunes, 30 de mayo de 2016

Los ocho seleccionados



Tras la larga espera, el lunes pasado se anunció en el recreo, con todos los estudiantes de 1º de bachillerato asistentes, quiénes habían sido los ocho que habían obtenido las más altas calificaciones en el proceso de selección. Tal y como explicamos a los presentes, se habían valorado diferentes aspectos con diferentes criterios para obtener la nota final, sobre un baremo total de 100 puntos. Cada una de las categorías implicadas (presentaciones sobre medio ambiente, expediente académico de las dos evaluaciones del presente curso, entrevistas en inglés, con los padres y madres y con la orientadora) había sido evaluada sobre 100, constituyendo cada una un 20% del total. 

Lamentamos mucho que algunos alumnos no hubieran realizado todas las pruebas, pues muchos se han quedado a las puertas precisamente por ello; se ha premiado la constancia, el tesón y el trabajo continuado que han ido realizando a lo largo de este camino que iniciamos en octubre, y presentarse a todas las partes era también una prueba en sí misma. 

El miércoles 25, a las 5 de la tarde, convocamos a los padres y madres de los ocho seleccionados y también de los cuatro que se encuentran en lista de espera. La premura de esta reunión respondía a la necesidad de reservar los vuelos a la mayor brevedad posible para evitar el encarecimiento de los precios. Ninguno de los asistentes expresó dudas: los ocho estaban dispuestos a viajar en septiembre.

Las fechas ya están fijadas: el lunes 5 de septiembre se vuela a Suecia, y el viaje se desarrollará hasta el sábado 24 de septiembre, día que tomarán el avión de vuelta en Bérgamo. 

Os iremos contando las novedades al respecto...

martes, 24 de mayo de 2016

Jueves 4 de febrero: Matalascañas y el Parque de Doñana (II)


Tras descansar y comer en Matalascañas, todos volvieron al autobús para poner rumbo al Parque de Doñana. La visita estaba concertada a las 15 h. (la otra visita posible, a las 8 h. de la mañana, era demasiado temprano para llegar desde Sevilla), y tenía una duración de casi cuatro horas. Recorrerían el parque en jeep, acompañados por guías en español e inglés que les explicarían cada rincón del espacio protegido. 

Las alumnas y los profesores extranjeros pudieron disfrutar de la biodiversidad del parque de Doñana, porque además tuvieron la suerte de contar con un tiempo excelente que los acompañó a lo largo de toda la jornada. El paseo en jeep permitió pasear por zonas de difícil acceso y conocer en primera persona los distintos espacios que integran el espacio protegido. 




Fue una jornada memorable en la que nuestros estudiantes y nuestros visitantes disfrutaron de una de las joyas de la naturaleza de nuestro territorio. Terminada la visita, el autobús los trajo de vuelta a Bellavista, a donde llegaron a las ocho de la tarde con la recomendación de descansar para el último día de actividades. 

lunes, 23 de mayo de 2016

Última fase del proceso de selección


La semana pasada concluyó el proceso de selección con las últimas entrevistas, en este caso realizadas por la orientadora del Centro, para valorar la madurez de los alumnos, su implicación, así como su capacidad para enfrentarse a las situaciones de frustración y estrés que supone todo proceso de selección. Igualmente formaba parte de cometido analizar su capacidad de trabajo en grupo, su empatía y sus habilidades sociales, componentes todos ellos muy importantes si se quiere tener en cuenta que pasarán varias semanas juntos y que los estudiantes deben aprender a convivir y a solucionar las pequeñas dificultades que vayan surgiendo en los días de convivencia.


En la semana anterior, el jueves 12 de mayo, se realizaron las entrevistas en inglés, que llevaron a cabo dos profesoras de dicho departamento, donde se habló con los estudiantes una breve conversación informal para valorar su competencia hablada y sus habilidades a la hora de comunicarse con las estudiantes suecas, alemanas e italianas, pues aunque algunas de ellas estudian español, lo cierto es que en la convivencia con las familias que los alojarán en su viaje, el inglés será fundamental para comunicarse y hacerse entender. 

Ya solo queda computar cada una de las fases realizadas, así como el expediente académico, para saber quiénes son los seleccionados.

¡Qué lástima que solo puedan viajar ocho!